5 de mayo de 2012

Josef comienza un adiós (Cap 127)

Diciembre del año 2013. El frío nunca se quitaba, ni en la mas voraz de las calefacciones. Josef estaba como casi todos fuera de casa, donde había que estar.  Los compañeros de trabajo vociferaban dominados por los vinos y los cavas con una euforia momentánea descontrolada. Josef solo oía murmullos, sabía que ese era su último año.
13 años llevaba fuera de las costas que lo vieron crecer y aun no sabía que hacía ni donde realmente estaba. La broma que consistía en ponerle todas las cosas de la vida en su estado mas difícil no se acababa, pensaba que quizás era un castigo y el no lo había entendido aun. Era un castigo absurdo y anticuado. Una especie de mini gira de Odiseo.

Podría estar en su casa, en silencio, tranquilo pero sabía de antemano que esa situación era letal. El silencio. Su mente no cesaba de generar ideas y porqués. Quizás la ausencia de respuestas a sus preguntas en sus solitarios años metidos debajo del agua se le habían acumulado y ahora salían por las rajaduras de la edad, el tedio y la lejanía. Tanta presión tenían sus ideas que incluso el ruido de mas de cincuenta personas hablando a la par lo convertía en un suave murmullo lejano para hacerse oír a toda costa. Josef no quería oír su mente pero estaba ahí y no paraba de hablar por nada del mundo en primera fila.
Si, caía algo parecido a lluvia o nieve. Extendió la mano para cerciorarse pero sus quemadas palmas apenas distinguían entre el frío y el muy frío. Y vino su pensamiento y se lo llevó, se lo llevó lejos otra vez.
Nunca encontró sentido a las cosas terrestres. Al final de todo, trató de adaptarse pero no sirvió de nada. No llegó a ningún resultado. Parece que las reglas del juego era solo sobrevivir lo mas dignamente posible pero que al final no se llegaba a ningún lado. Le molestaba mucho pensar que habría metas o premios en la vida o que esto podría ser una mentira auto inventada o una verdad sin resultados.
Todo el mundo sabe cuanto lo intentó. Fijó sus sueños en las cosas supuestamente reales, terrenales. Intentó vivir en pareja, incluso a veces le pasó por la cabeza tener una familia. Pero había algo que no se lo permitía. Las personas caían a su alrededor por una cosa o por otra. Le abandonaban, les abandonaba. Esa magia que contaban algunos estaba empezando a pensar que era otra de esas mentiras para ayudar en la resignación de tener que cumplir un papel en la vida. Una vida instintiva y monótona, una vida que no era la suya.
Josef comenzó a caminar, a lo lejos escuchó su nombre pero lo ignoró por completo. Quería ver las calles un poco mas, una vez mas.
La calles con su espíritu festivo se equilibraban con el silencio y el apuro de los caminantes. Disfraces, colores, banderas. También mas lluvia helada. Josef regresó a un punto de su vida en lo que sus pies lo llevaban sin rumbo por el centro de Madrid, ese barco donde se perdió. El barco hundido donde se le fue la vida por primera vez.
Desde el día en que despertó se preguntaba que hacía en este mundo. Estaba inconforme porque creía solemnemente que debió haberse quedado en ese barco, ese era su camino y alguien lo sacó de el con muy buena fe pero lo arrebató de su línea de vida. O al menos eso era lo que creía porque las cosas fueron de mal en peor. No puede negar que hubieron cosas tan intensas y bellas que por segundos le hacía pensar que había valido la pena, pero después todo volvía atrás. No hay opción, se decía a si mismo, hay que volver ahí y seguir donde lo dejamos. Convencido estaba que se encontraba viviendo una vida que no le pertenecía, una vida que había perdido el interés y que iba degenerando a la medida en que ya no conocía ni fines, ni metas, ni siquiera porque estaba esperando. Había que volver a ese barco o a cualquier otro. Desde luego que ese barco mercante griego hundido, en el que se había perdido y casi había muerto ya no existía, pero existían otros y quizás lo que manda y ordena en las vidas de los seres lo tomara en cuenta, o mejor dicho, lo retomara para dar un final ¿o comienzo? de lo que no debió haber sido interrumpido nunca, esa cuenta atrás que solo le quedaban segundos y la estiraron en años. Años de caminar sin rumbo, lleno de vagos sueños, absurdas metas y lejanías enfermizas.

Llegó a casa e hizo una búsqueda en internet. Barcos hundidos. Habían cientos, miles. Algunos completamente debajo del agua a una profundidad respetable, otros indignamente encallados con partes de su férreo cuerpo expuesto al sol, pero todos eran lo mismo, barcos hundidos. En cualquiera de ellos era buen lugar para retomar un camino cortado, abandonado abruptamente por los sucesos fortuitos que siempre están al doblar de la esquina. Cerró su búsqueda sobre lo más cercanos y marcó objetivos. Los equipos de buceo ya los tenía desde que había decidido no abandonar el mar aunque viviera a mas de 400 kilómetros de el. Los mas de diez años sin usarlos no interesaban, con que funcionaran los primeros minutos de la inmersión ya bastaría. Los metió en su carro horas mas tarde y ya bien entrada la madrugada puso rumbo al sudoeste. La carretera estaba en paz, con el último dinero que le quedaba llenó el depósito de combustible y compró algunos dulces en la gasolinera. Una hasta ahora inútil brújula marina, marcaba desde el salpicadero del carro el rumbo decidido. Josef estaba medianamente feliz, solo le molestaba haber tardado tanto en decidirse y haber empezado tantas veces a tratar de tener una vida terrestre normal.



11 de abril de 2012

Carta de adiós a El Papa.

Estimado Joseph Ratzinger, su santidad Benedicto XVI, etc, etc.:
No he podido saber cómo llegó usted al lugar de destino (cualquiera que este fuese) después de La Habana, porque no he podido acceder a la prensa, ni a la página del Vaticano, porque generalmente no puedo hacerlo, porque no tengo Internet. Verá usted… porque el asunto es más complicado de lo que parece más allá de consideraciones vanas como esas de que estamos en el siglo XXI, o de que todo el mundo tiene Internet menos Cuba, y cosa así:
Había un cable, ha de saber estimado Benedicto XVI, si no le aburre… “¿Por qué había un cable?” Justa pregunta digna de usted. Y esta otra: “¿Por qué no nos conectamos vía satélite como todo el mundo hace, incluso Venezuela, y no a través de un cable hacia Venezuela?”. Le explicaré: para contestar a esto debo acudir a mi memoria, ya que no recuerdo: a) por El Bloqueo:  que es ese gran favor que nos hace el Congreso de EE.UU. para justificar que no se cambie todo lo que debe ser cambiado. Muy agradecidos. Se dice “Bloqueo” y se ha dicho todo. Es como la segunda parte de un estribillo, que no suena hasta que no se pregunta “Por qué no cambiamos, digamos, tal cosa”… entonces sale el bloqueo. b) también pudieron pensar que todos los satélites son de EE.UU. o bien: c) que todo se controla mejor mediante un cable porque es más chiquito.
El cable, por no irme por las ramas, eso que nos conectaría por fin a Internet submarinamente, de aquí a Venezuela, se dijo hace un año que llegó a tierra cubana. A partir de ahí se hizo silencio.  Empezó su leyenda: la conectividad empeoró (si eso es posible, hablamos de “módems”, si los recuerda), cayeron dirigentes encargados del cable - o eso se empezó a decir en “la calle” -. Se dijo que sí y luego que no; luego que se lo habían comido los tiburones; luego se especuló que se habían robado el dinero y no quedaba cable; luego que destituyeron a los tiburones; luego que se robaron a los tiburones, porque sabían mucho… últimamente se ha dicho que el cable funciona - cosa que no es posible pensar sin sonreír-.
Todo esto es mitología suburbana. Oficialmente no se han pronunciado ¿Alguien sospecha que ese adelanto de la Internet nos pondrá en el siglo XXI y que es algo sobre lo que deberíamos estar al tanto? Probablemente sí: ya que también merece ser sospechado. Yo no tengo otra alternativa que decírselo a usted, que tan bonito habló en La Habana.
 A partir de ahora “el Papa” deja de existir para nosotros en este sueño que es la realidad; queda en la borrosa memoria.
Sea la Paz con usted,
Yania Suárez.
La Habana, 29 marzo, 2012

10 de febrero de 2012

Cine Cubano (Super entrada de cine contemporáneo cubano)

Un rey en La Habana.


El hombre de Maisinicú


Los Dioses rotos:


Viva Cuba:


Frutas en el Café:


Perfecto amor equivocado:


Cuarteto de La Habana


Como la vida misma:


Cuando vuelvas a mi lado:


Hormigas en la boca:


Miel para Oshún:


Lista de espera:


Habana blues:


Aunque estés lejos:


Una novia para David:


Un hombre de éxito:


Balseros


Al fin el mar:


Fresa y chocolate:


Entre dos aguas:


Un paraiso bajo las estrellas:


Contigo pan y cebolla:


El cuerno de la abundancia:


Habanece:


Habanastation:


Se permuta:


Las profecías de Amanda:


Pata negra:


90 millas:


Hasta cierto punto:


Nada:


Maite:


Kangamba:


Azucar amarga:


Las doce sillas:


José Martí, el ojo del canario:


Los pájaros tirándole a la escopeta:


Se permuta:


La mala:


La bella del alhambra:


Lucía:


Un hombre de éxito:


Sueño tropical:


Memorias del subdesarrollo:


La muerte de un burócrata:


Hacerse el sueco:

6 de enero de 2012

8 de diciembre de 2011

El síndrome de Diócolmo o Estógenes

El Síndrome de Estocolmo es una reacción psíquica en la cual la víctima de un secuestro, o persona retenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación de complicidad con quien la ha secuestrado. En ocasiones, dichas personas secuestradas pueden acabar ayudando a sus captores a alcanzar sus fines o a evadir a la policía.
El síndrome de Diógenes es un trastorno del comportamiento que normalmente afecta a personas de avanzada edad que viven solas. Se caracteriza por el total abandono personal y social y por el aislamiento voluntario en el propio hogar, acompañados en la mayoría de los casos por la acumulación en él de grandes cantidades de dinero o de desperdicios domésticos.
El síndrome de Síndrome de Diócolmo o Estógenes es la mezcla de los dos síndromes explicados anteriormente. Es cuando un sujeto establece una relación de complicidad contra un sistema o persona que le ha hecho daño y recortado sus libertades y aun así acumula toda la basura y adora nostálgicamente las penurias que le tocó vivir.

La primera vez que pensé en esta curiosidad del comportamiento era muy niño. Trabajaba en el barco de mi padre y nos pasábamos muchos días por ahí en hermosos puertos y paradisíacos cayos al norte de la isla de Cuba que como todos saben tiene un mar inmensamente bello. Pero mi casa estaba en las orillas del río Almendares de Ciudad de La Habana, uno de los ríos mas apestosos y contaminados de  nuestro país. A las semanas de navegar, siempre me entraban lejanas ganas de volver a casa. Montar bicicleta por el malecón, ver algunos amigos e irnos a zorrear por ahí con las chicas de la manzana de al lado que eran mucho menos tímidas que nosotros, que entre otras cosas empezaban a echarse de menos. Por eso cuando la proa del barco en que andábamos abandonaba las cristalinas olas para cruzar las densas y calientes aguas de la desembocadura del río, subía a todas partes un hedor mezcla de aguas albañales y chapapote bastante agresivo. Fuera de día o de noche, al sentir esa peste yo sonreía, estaba entrando a casa.
 Muchos años después, miles de kilómetros después, cuando voy por una calle con un alcantarillado defectuoso, aquí en Madrid, me golpea un susurro de que estoy llegando a casa. Pero no es así, nunca estuve tan lejos de ella.

- ¡Al fin llegaste a España! bueno ya sabes que esta es la tierra de la mejor gastronomía de Europa, ¡dime lo que quieras comer y te llevo!

- Raspadura.

Las maletas de Cuba vienen cargadas de cosas aparentemente buenas, chocolates que saben a tierra con cáscara de cereales, vinos que mas parecen un disolvente de pintura, rones de 7 años envejecidos dos días químicamente con colorantes artificiales, turrones hechos de frijoles y piedras de azúcar, películas y dibujos animados rusos lacrimógenos, pañoletas de pionero, vegetales insufribles y dulces mata diabéticos. La gente se reúne para disfrutar de esto, me invitan a saborear y consumen estas cosas con un rictus de desagrado pero mezclado con la sonrisa de estar cerca de casa. 

La segunda vez que pensé en esta curiosidad del comportamiento era muy joven y no había comida en Cuba. Nuestras madres, heroínas, se debatían consigo mismas como con lo poco nada que había hacernos la vida bella. ¡Y lo hicieron! ¡cojones que si lo hicieron! las variedades de las tres cosas que habían para comer eran infinitas. Col, azúcar y una cosa llamada cerelac que era barredura arenosa de puerto de la habana con sudor de negro estibador.

Al principio protesté contra todo, pero después me callé. Mi madre no tenía culpa de nada. Al contrario, comía como un desaforado delante de ella y le decía que rico estaba todo. Eso me costó que me pusiera raciones dobles de lo racionado pero aun así seguía comiendo con tremendo gusto. Era lo menos que podía hacer mientras mi padre y mi hermano seguían protestando por todo como si en la casa se arreglara el desgobierno de un país entero. Todas estas protestas sin nunca mencionar al responsable directo de estas penurias, al innombrable, el líder feudal.
Hasta que lo dije por desgracia. Hubo un silencio largo y tendido y entonces mi padre dió vuelta al disco.
- Que rico es el cerelac, si lo llego a conocer antes, hubiera desayunado con esto toda la vida.
Me paré de la mesa de un tirón y nunca mas me he vuelto a sentar en ella.

Y aquí, lejos con cojones me ofrecen un chocolate de Cuba que sabe a mierda. Si, yo creo que se a que sabe la mierda porque me he bañado en el río almendares y he buceado en el. ¡Es mi río, el de mi casa! Sin ánimos de ofender a nadie, decir que ese "chocolate" es rico es Síndrome de Diócolmo o Estógenes, es extrañar toda la desgracia que nos pasó, echar de menos a quien no las hizo pasar, mantener la idea de que lo que viene de ahí puede ser algo bueno y para colmo comprar y transportar toda esa basura hasta nuestros hogares actuales. No critico a nadie, mi casa está llena de mierda de Cuba, tengo hasta las facturas de etecsa y de la luz guardadas, hay quien tiene libretas de racionamiento, se trajo radios rusos de esos que se oían terribles, yo mismo extraño esos cacharros de los años 50s humeantes y contaminantes con la vida. Pero hay que reconocer que es una enfermedad que tenemos. Que estamos enfermos, jodidos para siempre, incluso intentándole transmitir a nuestros hijos crecidos en nuevas naciones o a nuestras nuevas familias españolas, alemanas, norteamericanas las risas que nos daba y nos da un patético dibujo animado ruso donde lo buenos son los obreros sumisos y los creativos y listos son malvados y pierden al final.


4 de diciembre de 2011

Boris Larramendi en YllanaBar666, Madrid

Aunque esta vez no pude filmar porque estoy que me caigo de todas las gripes que me ha regalado este invierno, siempre hay alguien que tiene la amabilidad de dejarnos para recuerdo y disfrute parte del concierto de Boris Larramendi y también para hacerlo llegar a los que están lejos y así sienten que con nosotros siempre viaja un poquito de nuestra Habana. Este Tierradentro que llevamos con nosotros, que cultivamos y cuidamos con nuestra música, gracias a quienes aun en un entorno desagradecido no han dejado caer las cuerdas de sus guitarras por muy difícil y escabroso que sea el mercado del arte en estas tierras lejanas.
Gracias a Silvi. O. por el video, quedó muy bueno aunque vi que no podías dejar de bailar jaajajaj.
Por cierto el viernes 16 nos vemos ahí de nuevo.

19 de noviembre de 2011

Para empezar el invierno

Candil de nieve by Pablo Milanés on Grooveshark

Now Comes The Night (Album Version) by Rob Thomas on Grooveshark

15 de octubre de 2011

Gracias por el agua

En todos los materiales filmográficos hay personajes buenos y malos. hay una trama o guión que hay que seguir para lograr atrapar a un espectador ávido de emociones extras y fáciles. Ese es el problema de mis vídeos, mis protagonistas suelen ser los montes, la música o el silencio, el ruido del mar, los colores o la memoria. por esa razón se cortan los diálogos de las personas que salen aquí, porque no interesan. Nadie actúa, las casuales voces que se oyen son autenticas y si busca algún tipo de emoción humana la puede encontrar pero por usted mismo en las expresiones de las caras de las personas que salen en este material. El protagonista de este vídeo es la lluvia, el agua. Esa insignificante aliada de la vida a la cual no prestamos atención por tenerla tan fácil a nuestro alcance, esa por la que mueren miles de personas a diario en todo el mundo y dejan de existir cientos de bosques y cultivos. Este vídeo de hoy es un gracias por el agua y gracias por poder ver como nos acaricia y da vida en cada momento de nuestra existencia.

5 de octubre de 2011

25 de septiembre de 2011

Protesto!!!!

10 de septiembre de 2011

17 de agosto de 2011

15 de agosto de 2011

Las ilusiones de Josef (Capitulo 21)


Luchar contigo. Fue la ultima frase que usó Josef para dejar salir todas sus ilusiones. En pocas palabras soltó los sueños que le unían  a la tierra. Sandra quizás no entendió nada de esto pero sintió esa energía que desprende el querer empujar con fuerza el futuro. Josef a sus 17 años ya sabía buscarse la vida y prácticamente había vivido el doble al ver su tesón en defender sus ilusiones en un sitio donde tenerlas es delito. Sandra se dejó, iba un poco fascinada por aquel esquelético luchador de la calle que olía  a acero quemado y risas. Josef había aprendido a reír y para colmo a hacer reír. La risa era una herramienta mas, quizás la mas importante para sobrevivir, además si Sandra sonreía, todo estaba arreglado, era una magia enriquecedora que Sandra se riera, las olas se calmaban, la luz coloreaba las partes ocultas de los árboles, si Sandra reía, el día habría valido la pena.
Déjame luchar contigo. Se quedó la frase tatuada en su aire y en el aire que pasaba a través de los besos. Hoy todo estaba bien, mañana veríamos. Hoy sobreviviríamos, mañana tal vez.
Cada hoja que tocaba el piso era motivo de un beso, cada canto de pájaro, cada anciano que cruzaba una calle. Cualquier evento era justificación y orden para entregar cariño. Josef iba atrapado por una sensación nueva que le provocaba un éxtasis y una calma tan extensa como sus ganas de seguir redescubriendo ese nuevo mundo. La tierra iba siendo hermosa a pesar de sus tantas tristezas, su humo y su sequedad. Caminaron sin rumbo hasta que llegaron a una cafetería cerca del puente de hierro, ahí se sentaron y con algunos dólares consiguieron algunas cervezas que tomaron con la música de Juan Luis Guerra de fondo entonando un tema que parecía que algo desde arriba les mandaba a ellos. Cuando te beso.
 Sandra se fue metiendo poco a poco en la ola gigante de cariño, pagaron y salieron tomados de las manos. Josef tomó rumbo al único sitio conocido del lugar, la base de los pescadores. Entró en uno de los barcos conocidos y ahí ya cerca de la medianoche regaló todos sus sueños, todas sus ansias una y otra vez. Sandra después de pasar de su asombro de tanta delicadeza de alguien que dobla aceros con sus manos se dejó llevar una y otra vez, besos como signos de puntuación en un dialogo de suspiros y susurros, calor, frío, silencio, vibraciones.  A lo lejos el "cuando te beso" de Juan Luis sonaba también cíclicamente cada varios temas olvidados. La luna entró cuando quiso para hurgar entre las pieles blancas o quemadas, recorrió la perfección y las cicatrices con desespero hasta que Sandra se separó de un tirón de Josef.
- ¿Que hora es?
- Como las doce ¿porque? - Preguntó Josef con una sonrisa de felicidad.
Sandra sacó de su bolsillo una diminuta cajita forrada en papel. - Toma - dijo alargándosela con las dos manos cual si fuera algo muy pesado o muy sagrado.
- ¿ Que es ?
- ¡ Ábrela!
Josef deshizo el papel, abrió y dentro había algo que brillaba tímidamente.
- ¿Que es? - dijo sacando el objeto con toscos dedos quemados de tanto trabajar.
- Son tres delfines... Somos tu, yo y nuestro hijo que un día vendrá. Quería conseguir uno mas grande pero era caro y no me alcanzaba - Sandra bajó la cabeza como avergonzada - Pero si lo ves a la luz, los verás, los tres delfines, es nuestra familia.
Es nuestra familia era el sello que faltaba, Josef besó los delfines y abrazó a Sandra. ¿Como se puede ser tan feliz? Sintió ganas de llorar pero le pareció una estupidez ¿como se puede ser tan feliz?
- ¡Hoy es tu cumpleaños bobo!
Daba igual, Josef no seguía esas cosas y después de un momento tan bello e insuperable menos. Si que hacía algo de frío, era Diciembre.
- ¡Felicidades, pide un deseo!
Josef deseó, si algún día se acababa este bello instante poder comenzarlo de nuevo, Deseó con todas las fuerzas vivir por siempre  aquí, en este momento. Pero sabía que las cosas buenas eran caras, prohibidas e imposibles, optó por algo mas práctico.
Si algún día esta bella sensación se acaba, poder empezar otra vez.

El que narra esta historia asegura que los delfines estuvieron colgados en el cuello de  Josef hasta  el fin de sus días, hasta el fin de los días en que estuvo intentando empezar este momento otra vez.


7 de agosto de 2011

Pelicula cubana (El ojo del canario) Dir: Fernando Pérez

Pelicula cubana (El ojo del canario) Dir: Fernando Pérez. Trata sobre la vida del prócer de la independencia de Cuba, José Martí.Cuando pueda la linkeo otra vez. Sorry for inconvenience.

2 de agosto de 2011

23 de julio de 2011

No hay derechos en una dictadura pero no se puede dejar de exigirlos.

Imagen: Rolando Pulido.
La Habana, Cuba. 20 de Julio de 2011
Comunicado Oficial
De:
•DECLARACION OFICIAL DEL CONSEJO DIRECTIVO DEL FESTIVAL ROTILLA.

•Motivo: Denuncia del Secuestro del Festival Rotilla.

Rotilla Festival, fundado en el año 1998, es el único evento de su
tipo en Cuba.
Se realiza cada año en el mes de agosto, y durante tres días
consecutivos promueve y expone la gran mayoría de las manifestaciones
de la vanguardia artística cubana.
Es de carácter no lucrativo, totalmente gratuito y abierto a todos los
públicos.
Al principio comenzó siendo un movimiento promotor exclusivamente de
la música electrónica, a partir del 2008 incorporó a su programa
artístico bandas musicales de los más variados formatos, pero siempre
bajo el principio de promover lo alternativo dentro de las artes.
Igualmente el festival desde su nacimiento ha sido administrado de
manera INDEPENDIENTE por sus fundadores, y sin prácticamente ninguna
colaboración de las autoridades cubanas (estado-gobierno). Esa ha sido
nuestra política y nuestra posición, queríamos crecer desde nosotros
mismos, desarrollarnos y generar un movimiento auténtico dirigido
especialmente hacia los jóvenes teniendo muy en cuenta sus verdaderas
expectativas y exigencias.
En la ultima edición (2010), ya por las propuestas artísticas, por el
eco de prensa tanto nacional como internacional, por la larga
trayectoria y el renombre adquirido mundialmente, el festival obtuvo
el récord en asistencia de 20 000 personas, colocándose así como el
evento mas largo en tiempo y de mayor asistencia juvenil dentro la
isla. La gran cantidad de materiales fílmicos acopiados en todo este
tiempo así lo legitiman.

Hoy, en el 2011, Rotilla Festival enfrenta su mayor oprobio.

El Gobierno Cubano, en la persona del vicepresidente Estaban Lazo,
junto al Ministerio de Cultura, en la persona del viceministro
Fernando Rojas, pretenden secuestrar el evento de las manos de sus
organizadores y fundadores, y realizarlo desde las instituciones
estatales, arrebatando y plagiando para esto nuestro nombre, nuestros
días señalados y nuestra convocatoria, violentando el concepto propio
del evento, llevando al “festival“ bandas que modifican el formato que
nosotros, sus legítimos dueños, habíamos establecido. Por otra parte,
las instituciones en cuestión han ofrecido remuneraciones económicas a
los artistas participantes en este “evento“ para de este modo
deteriorar la relación social establecida históricamente (sin
basamento lucrativo) entre los organizadores originales y los
artistas, asegurando así la presentación de estos últimos.

Tradicionalmente había existido un dialogo con las autoridades, donde
estas presionaban para que no se presentara determinado grupo y en
cambio cooperaban para que se realizara el festival, se había
establecido así un modus vivendi, de coexistencia. Nunca ha sido algo
cómodo informar a un artista que no puede presentarse, pues el
Ministerio de Cultura lo rechaza. Pero ese, es el folklore tradicional
que en cuanto al arte se vive en Cuba. Eso es por todos conocido.
Sin embargo, en esta ocasión… han ido demasiado lejos las llamadas
instituciones.
Nos han comunicado informalmente, a través de Noel Soca, funcionario
que dirige la Comisión de Recreación y Cultura en la nueva provincia
de Mayabeque, que no teníamos mas nada que ver con ello, que el
festival sería realizado por el Ministerio de Cultura y el Instituto
de la Música en los días señalados, pues los jóvenes iban a asistir
de cualquier manera.
La directiva del Festival Rotilla acudió al Ministerio de Cultura
sabiendo que se estaba realizando una reunión con motivo y nombre
“Rotilla“, en las oficinas de Fernando Rojas, viceministro de cultura.
De ella fuimos cortésmente expulsados, no habíamos sido convidados.

Una cosa es la censura (ya tradicional), otra muy diferente es el
robo, el plagio y el secuestro de una obra que ha alcanzado muy altos
niveles de atención a nivel incluso internacional, y que cuenta con
las congratulaciones de miles de jóvenes cubanos que allí han asistido
por años.

El equipo organizador de Rotilla Festival, quiere dejar muy claro y
de manera categórica, que este año 2011, se cancela el Festival
Rotilla, por la violencia ética que han manifestado las máximas
autoridades de la cultura cubana.

Nosotros, realizadores y autores de Rotilla Festival, y en mi nombre
propio, su director y fundador, DENUNCIAMOS el robo, el plagio y el
secuestro que esta actitud significa para todos los jóvenes de esta
tierra que hoy representamos. Denunciamos la excesiva y terca censura
que se esta ejerciendo contra cualquier actividad cultural que NO
provenga de las llamadas instituciones. Denunciamos el acoso a que
estamos siendo sometidos de manera constante, a la vigilancia y las
amenazas sutiles o directas de las que somos objeto cotidianamente.

“Un país no se dirige como se dirige un campamento!“ Dijo en ocasión
de la guerra chiquita José Martí al generalísimo Máximo Gómez.
Y es que en un país debe primar un pensamiento plural, su sociedad
debe ser dueña y soberana verdadera de la nación, y por encima de
todo, dueña de la buena obra construida con el esfuerzo de los años y
el sudor de la propia frente.

El robo de una obra propia, que se concibe como proyecto de vida, es
el acto más inmoral y deplorable en que se puede ver involucrado el
estado-gobierno de una nación. Rompe con todos los principios de la
ética revolucionaria, cuyo concepto esta escrito en cada esquina de
cada barrio de todo el país.

Queremos advertir a nuestros líderes, que este tipo de actos, atacan
incluso la base del contrato social vigente en la sociedad cubana.
Arremeten contra el principio de respeto que un pueblo debe tener por
su gobierno.
Consideramos que incluso, contradice los mismos lineamientos que se
acaban de lanzar con razón del VI Congreso del Partido Comunista de
Cuba, ignorando algunos de los principios que allí quedaron plasmados;
dejándonos a los hijos de Cuba sin norte de guía y sin esperanzas.

Para reconstruir la nación, es evidentemente necesario que participemos
todos.
Y esa participación solo se puede generar con la confianza y el
respeto entre el estado–gobierno y la base de la sociedad, sus gentes.
Este tipo de actos sembrarán entre nosotros, hoy los más jóvenes, la
desconfianza a construir y crear en nuestro suelo, pues no existe
garantía de hecho ni derecho de que serán respetadas nuestra creación
o nuestra inversión en tiempo y recursos humanos y materiales.

Dejamos claro a nuestra contraparte institucional que iniciaremos los
procesos legales correspondientes en su contra, pues este acto no es
solo violatorio de todos los conceptos de ética y moral conocidos,
sino también de un conjunto de leyes sobre derecho de autor y
propiedad intelectual que esperamos, estén aún vigentes en la nación
cubana.

Es hora que cada uno de nosotros exijamos los derechos que nos
corresponden como ciudadanos, y que estos marquen nuestra relación con
las instituciones.
Es tiempo de poner orden a la insensatez y la arbitrariedad.

Queremos hacer nuestro ejercicio en nuestra tierra, invertir y ganar
haciendo lo que hacemos, nuestro negocio personal, nuestra fiesta,
nuestro festival, ese derecho, sí que lo exigimos, por que no lo
tenemos. Es justo y necesario.

El equipo de Rotilla Festival invita a todo aquel que se identifique o
adhiera a esta causa que se haga eco de este discurso y que lo difunda
por cualesquiera de los medios a su alcance. Así edificaremos hoy la
solidaridad del mañana.

Esperamos que este comunicado sea recibido con el mismo respeto que
hemos querido imprimirle, pues es nuestra intención dialogar para
reformar, para crecer y salir adelante, para construir una nación
para todos donde todos tengan a salvo su propio espacio y crezcan como
individuos capaces y seguros de sí.

Que no quepa duda que vamos a continuar reclamando el derecho a
realizar nuestro festival en los próximos años, es nuestro legítimo
derecho.

MATRAKA PRODUCCIONES • ROTILLA FESTIVAL
--
Este mensaje le ha llegado mediante el servicio de correo electronico que ofrece Infomed para respaldar el cumplimiento de las misiones del Sistema Nacional de Salud. La persona que envia este correo asume el compromiso de usar el servicio a tales fines y cumplir con las regulaciones establecidas.

13 de julio de 2011

26 de mayo de 2011

No hay palabras, solo dolor.

La tortura en Cuba: Testimonio de un secuestro (final) 

Aunque desde que Nancy yo fuimos secuestrados no habían dejado de golpearnos, los esbirros no lo habían hecho con la seguridad que les brindaba estar dentro del auto y en marcha. En el descampado podían aparecer los ojos indiscretos de personas con capacidad de intervenir. De hecho, los hubo que alertaron a nuestros hermanos del secuestro. 

Dentro del vehículo, el “comandante” de la brigada terrorista, Yordani Junco, dio la orden de partida al chofer:

-¡Arranca y dale lo más rápido que puedas!

El chofer giró hacia la izquierda. Había silencio en el auto. Fue uno de los pocos momentos en que no nos golpearon. Evitaban las miradas desde los edificios, con sus fachadas dirigidas al anillo del reparto. Al llegar al tramo que enlazaba la circunvalación, ya con los edificios atrás, se reanudó la golpiza.


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11 de mayo de 2011

La animación de Google de hoy

La animación de Google de hoy no va a ser vista por millones de personas que tienen prohibido el acceso a la comunicación y las redes sociales.

Tres cosas buenas.

 Tres cosas buenas. Tengo que pensar en tres cosas buenas. Cada vez que me canse, me caiga, me rinda, tengo que pensar en tres cosas buenas. Siempre hay tres para pensar. De nada vale quejarse, molestarse, hundirse si las cosas van a seguir para adelante contigo o sin ti. Trata de soportar ese pequeño error del hermoso viaje de estar vivo. Sigue adelante y cuando veas que el mundo está al revés, que la gente mala le salen bien las cosas, que triunfa la deshonestidad, la maldad y todas esas cosas que no vale la pena mencionar, no te caigas, piensa en tres cosas buenas y en los segundos en que lo logres, ya estarás montado en el siguiente tren. Solo tres cosas buenas a la vez.
Estar durmiendo y que te zarandeen con cariño a las 2 de la madrugada.

Uno
- Vamos, despiértate, tengo una sorpresa – La voz de mi papá en una oscuridad donde solo se le veía un pequeño brillo pícaro en los ojos y la sonrisa – vamos, vamos ssshhh! – dormía con la ropa de andar, la vida era tan azarosa que no me cambiaba por si pasaba “algo” ese algo que estaba pasando.
Nunca preguntaba, nunca nada malo podía venir de mi papá, y esa sorpresa que venía tendría que ser mejor que la anterior. Le gustaba darme sorpresas, sabe que yo mas que nadie las apreciaba y aun me sorprenden y me pegan de adentro hacia fuera con emociones nuevas cada día. Me hizo apurarme un vaso de agua con azúcar y un pedazo de pan que tuve que demoler de lo viejo que estaba, cruzamos la calle hacia el barco. El frío no me importaba y el olor de río siempre me daba un estrés agradable de aventuras. Arrancó el motor – Vamos a Cabañas – dijo en voz baja entrecruzada con las cariñosas detonaciones de la vieja maquinaria que movería la hélice en las próximas seis horas.


A cabañas, un viaje largo. Soñaba con un viaje largo, mi primer viaje largo había sido recorrer a pie todos los nueve kilómetros del malecón habanero. Pero este era por mar, de madrugada, en silencio. Cuando la vieja mole de madera comenzó a moverse parecía que lo hacía por arte de magia, sus cientos de capas de pinturas de varios colores, descascaradas le daban aspecto de monumento o pared. Nadie pensaría que eso se movería y menos al ritmo de las olas, olas que ya empezaban al salir del puerto de Río Almendares. Subí al techo del barco, fui siguiendo cada una de las estrellas y veía asomarse la cabeza de mi papá a ver si no me había caído al agua, el zarandeo era como si dijera ¡despierta, aprovecha esto! Hasta que empezó el amanecer pasando el Mariel. Cuantas luces, el frío era lindo, el hambre era linda, como sables los tímidos rayos de sol rompían el agua cristalina y a veces espumosa hasta donde la vista se perdía. Se perdía la vista, era como flotar sobre un cristal azul y la proa en silencio, tímidamente ganaba metros hacia nuestro destino. Están grabadas a fuego tantas emociones bellas, podría estar años describiendo cada minuto de ese día, ese día de muchos días cuando todo era tan bello, cuando daba gracias por respirar, por oír, por abrir la boca y probar la sal de la atmósfera. Gracias a eso hoy suspiro y sonrío sin ton ni son en las peores situaciones. Eso no me lo quita nadie.

Dos.
Años llevaba intentando navegar a vela. Solo dios sabe como me hice con una tabla de windsurf. Pero era solo pararme y caerme, me parecía imposible, tantas veces pensé dejarlo hasta que apareció el chino, el chino había visto en televisión cual era la técnica y se le había quedado grabada aunque el nunca se había montado en una tabla. Me enseñó. En menos de media hora lo comprendí todo y con una sonrisa me disculpé por tanto tiempo perdido en intentos infructuosos sin conocimiento alguno. Hice lo que me habían explicado. En los años perdidos había ganado al menos un poco de equilibrio y me dieron más facilidad para empezar. Cuando la vela está en su sitio y la tabla empieza a moverse no lo crees, no crees que algo se mueva en silencio tan solo empujado por el viento. Impresiona como un metro, dos, va cogiendo una velocidad que parece espeluznante y ya formas parte de una naturaleza en movimiento que no necesita mas que tu energía y los deseos de casi volar. Grité tanto ese día que me quedé sin voz, a toda velocidad me arqueaba hacia atrás y metía la cabeza en el torrente de agua, el único ruido era la sal pegándome y la espuma reventando con la presión. Los primeros metros fueron los más impresionantes del mundo, es saltar tu propia fuerza con el ingenio, es escapar de tus mínimas posibilidades de ser terrestre. En fracciones de segundos ya estaba soñando a miles, soñando viajar, escapar, volar. Navegar a vela es algo que choca con los espíritus de mucha historia, es sublime y hermoso, es como si la tierra y la vida te estuvieran dando un regalo incalculable.

Tres
Perdí la cuenta de cuantos esfuerzos hice por Sandra. Cuantas veces dejé de intentarlo y cuantos días pensé que lo lograría de nuevo. Era como escribir en hielo, imposible. Hasta que sucedió. Llegamos de noche a la costa donde  las suaves olas iban magnetizando cada beso, haciéndolo mas importante. Hacía ese calor de agosto y en la playa de 12, al lado del gran teatro blanquita, hoy llamado Karl Marx metimos los pies en el agua. Sin voz estábamos desde hacía días porque nos habíamos encontrado en una magia rara donde pasaban cosas sobrenaturales como el no tener que hablar para decirnos de todo, todo lo bello de la ilusión, las esperanzas y los sueños. A lo lejos algunas parejas hacían lo mismo que algunos borrachos, dejar que su mundo diera vueltas por unas horas para no tener ni pies ni cabeza, para no tener calle por donde volver, ni cielo donde pedir. Las olas llamaban y se hacían sentir como esa caricia que la tierra tiene reservada para ti, en los días en que no se enfada por el mal trato que le damos. Nos metimos poco a poco en el agua. Increíblemente veía como si una luz extraña saliera de mis ojos, veía cada detalle, sabía todo. El vaivén de la ropa era molesto y por eso la tiramos con un poco de violencia sobre las rocas de la orilla. En el silencio de la noche sonaron como si se hubiera caído una nube muy pesada llena de agua. La piel, con diminutos volcanes a cada milímetro por culpa del ligero frío agradecía el contacto con la otra piel y el agua que por fortuna se fugaba de este espacio salía casi hirviendo. El sabor salado con olor a algas de mi sueño fue arando un espacio particular en mis vivencias para este día. Vi la diferencia de colores de donde había dado el sol y donde no, me dediqué a besar esas líneas, la supervista se iba haciendo cada vez más nítida. Tropezar en una curva, en una línea era como llegar a una meta y coger más energías para la siguiente. Fundirse en uno y no pensar más, quedarse, ser alga, pez, marea. Gritar en silencio cuanta felicidad, rajar las piedras de ilusión. Tuve que detenerme en su pecho. Nunca supe la obsesión de donde salió pero me detuve ahí por mucho tiempo, quizás hasta el sol de hoy. Cada luz era recompensada con un beso, cada vibración con un abrazo, cada ola con un roce. Y yo detenido en su pecho, recorriendo cada kilómetro de vida con cada milímetro de piel fría, blanca, erizada de frío donde el agua hacía zig zags para poder correr. Esos colores están vividos en mi memoria. No se si esto volverá a suceder. Por lo pronto lo llevo conmigo a todas partes.

Estas son mis tres cosas buenas y a partir de aquí pueden pasar lo que sea con mi vida. Que yo voy a sonreír a todo y seguir adelante. No es que me interese nada, es que estoy cargado de lo hermoso que he vivido, otro día pensaré en tres cosas más, si la penosa situación del momento y lugar donde vivo lo requiere.

1 de mayo de 2011

Kaosenlared reconoce y publica verdades sobre Cuba.

Me despierto con un articulo de la página Kaos en la red, una página de bastante extrema izquierda, comunistas y anarquistas según tengo entendido y para mi sorpresa vomitan junto a mi las mismas verdades de la tragedia del pueblo cubano actual. Entonces debo reconocer que me han dado un puñetazo en la cara. No todos los comunistas son ciegos y tapan inmoralmente lo que ocurre dentro de Cuba. A esta gente, todos mis respetos. Han dicho la verdad muy a pesar suyo. Aunque no comparto sus ideales de sociedad teórica disfuncional toda persona honesta, cívica y consecuente con sus ideas se lleva todo mi respeto, repito.


Declaración del Comité Ejecutivo Internacional de la Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT-CI) sobre Cuba.

Frente a los salarios de 18 dólares mensuales, los despidos masivos, el deterioro de la salud y la educación y el peligro de una brutal represión
Llamamos a rodear de solidaridad a los trabajadores y al pueblo cubano
Marzo de 2011

Los trabajadores, la juventud y el pueblo cubano —que protagonizaron la primera y única revolución socialista victoriosa en América— hoy viven una situación desesperada. Los trabajadores y el pueblo cubano pasan hambre, porque no consiguen sobrevivir con un salario de 18 dólares mensuales. Por otra parte, esta situación tiende agravarse en forma cualitativa, pues el gobierno ha anunciado, para los próximos meses, nuevos ataques a su nivel de vida, entre ellos el despido de un millón trescientos mil trabajadores estatales.
Una parte de los trabajadores cubanos consigue sobrevivir a costa de algún familiar que le envía dinero desde el exterior. Pero la mayoría no tienen esa ayuda y por eso son obligados a humillarse frente a los turistas (dos millones y medio en 2010), a acosarlos pidiéndoles propinas por cualquier tipo de servicio (real o inventado), a vender los famosos habanos robados, a pedir un jabón, un champú o un simple caramelo, a la vez que crecen, en forma impresionante, dos flagelos que habían desaparecido con la revolución: la mendicidad y la prostitución.
Hasta ahora, a diferencia de lo que pasó en los países del Este europeo, cuando los partidos comunistas restauraron el capitalismo, en Cuba no se han producido grandes movilizaciones contra el gobierno. El prestigio de la dirección cubana, por haber sido en el pasado quien estuvo a la cabeza de la revolución contra el capitalismo y el imperialismo, fue un importante freno a la acción de las masas contra el gobierno y contra el Partido Comunista. Pero la paciencia de los cubanos parece estar llegando a su fin. El descontento con la situación y con el gobierno de los hermanos Castro, es actualmente generalizado y no está descartado que, a corto o a mediano plazo, se dé en Cuba una explosión similar a la que ocurrió en los países del Este europeo a fines de la década del ’80, o las que ahora estamos presenciando en los países árabes.
El gobierno y el Partido Comunista Cubano saben de ese peligro, por eso no permiten que llegue, por medio de la televisión, o la radio (ambas controladas por el gobierno), cualquier tipo de información sobre lo que las masas están haciendo en los países árabes. Por otra parte, hay que recordar que el pueblo cubano no tiene acceso a Internet y que en Cuba no existen, ni diarios ni revistas (a no ser los del Partido Comunista)
Sin embargo, frente a tanta explotación y humillación, es muy difícil que la censura del gobierno, para impedir que los cubanos sepan lo que está ocurriendo en el resto del mundo, tenga éxito.
De una u otro forma, más tarde o más temprano, los trabajadores cubanos se van a rebelar contra esta situación, y cuando esto ocurra, una nueva y gran amenaza se va alzar sobre sus cabezas: la represión. Por eso es que llamamos, desde ya, a “rodear de solidaridad a los trabajadores y al pueblo cubano”
Decir la verdad, por cruda que sea
Hay miles y miles de trabajadores, campesinos y estudiantes en todo el mundo, que consideran que Cuba y su dirección, en especial Fidel Castro, es la referencia para todos aquellos que luchamos por el socialismo. También son muchos los que son críticos a la dirección cubana, sin embargo, consideran que en Cuba, a diferencia de lo que pasó en los otros ex-Estados obreros (URSS, China y Este Europeo), no se restauró el capitalismo.
Para estos miles de compañeros, llegar a la conclusión de que el capitalismo se restauró en Cuba, sería una gran desmoralización. Pero a los trabajadores, a los campesinos, a los estudiantes y a los intelectuales de todo el mundo, tenemos la obligación de decirles la verdad, por cruda que ella sea. Porque sólo la verdad es revolucionaria y hay dos grandes verdades que todos tienen que saber y que explican el drama que viven los trabajadores y el pueblo cubano: la primera es que el hambre, el desempleo, los salarios miserables, los mendigos y las prostitutas, no son más que las consecuencias de algo que ya ocurrió en nuestra querida Cuba: la vuelta del capitalismo. Y la segunda verdad, que no se puede seguir ocultando, es que el odiado capitalismo no fue restaurado ni por los gusanos, ni por una invasión yanqui. En Cuba, al igual que en la ex URSS o en China, el capitalismo fue restaurado, en nombre del socialismo, por el gobierno y por la dirección del Partido Comunista.
En Cuba, en 1959, las fuerzas guerrilleras, comandadas por Fidel Castro, Camilo Cienfuegos y el Che Guevara, derrotaron a las fuerzas del dictador Batista. Poco tiempo después la Revolución Cubana enfrentó a todos los capitalistas, nacionales y extranjeros, y puso sus recursos económicos al servicio del desarrollo del país. Para hacerlo se tomaron tres importantes medidas en el terreno económico: la expropiación y nacionalización de todos los medios de producción (fábricas, tierras, comercio, bancos etc.), el monopolio del comercio exterior y la planificación centralizada  de la economía. Fue con base en esa medidas que los trabajadores consiguieron una serie de conquistas, la mayoría de las cuales no existían, ni existen en otros países del continente (ni siquiera en los EE.UU): el pleno empleo, vivienda para todos, medicina gratuita y de alta calidad (tambien para todos), el fin del analfabetismo, el fin de la prostitución, altos índices de escolaridad (hasta hoy el 50% de los trabajadores cubanos han realizado 12 años de estudios) y finalmente, pero no menos importante, los cubanos conquistaron el orgullo de de ser un pueblo que fue capaz de mostrar, para los trabajadores de todo el continente, que al capitalismo y al imperialismo se lo puede enfrentar y derrotar.
Sin embargo, esas tres medidas (nacionalización de los medios de producción, monopolio del comercio exterior y planificación centralizada de la economía), fueron eliminadas en los inicios de los años ‘90 por el gobierno y por la dirección del Partido Comunista, hasta tal punto que la propia Constitución del país fue cambiada para permitir la propiedad privada de los medios de producción. De esta forma los “derechos” del capital, que habían sido eliminados con la revolución, fueron restablecidos, y con la vuelta del capitalismo, las viejas lacras del periodo en que gobernaba Batista volvieron.
Los defensores del gobierno cubano dicen que el capitalismo no fue restaurado, que simplemente lo que se ha hecho es permitir la actuación de empresas extranjeras en el país, pero respetando las leyes cubanas y que, por otra parte, el grueso de las empresas son del Estado, que continua siendo “socialista”.
Todo eso no es así. Es verdad que las empresas extranjeras son obligadas a respetar las leyes cubanas, pero también es verdad que se aprobaron nuevas leyes, entre ellas la Ley de Inversiones Extranjeras, para posibilitar que las empresas extranjeras tengan muchos más derechos que los que tendrían, esas mismas empresas, en cualquier otro país del mundo. Por otra parte, el conjunto de las empresas que existen en el país, sean estales, mixtas o de capital cubano o extranjero, no trabajan para una economía socialista (para un plan económico central), sino para el mercado nacional e internacional. Tambien es necesario aclarar que los cubanos que trabajan en las empresas internacionales no tienen la protección del Estado “socialista” cubano. Por el contrario, el trabajador cubano no recibe el mismo salario que pagan esas empresas en otras partes del mundo. Los cubanos sólo ganan sus miserables 18 dólares mensuales, siendo que la mayoría de esas empresas son de propiedad mixta (asociadas con el Estado) ¿Cuál es por lo tanto el papel del Estado cubano? Garantizar no sólo los derechos del capital internacional para explotar cruelmente a los trabajadores cubanos, sino ser socio en esa explotación, que es cualitativamente superior a la que se llevan adelante en la mayoría de los países de América Latina y el mundo.
Cuba, el país de las desigualdades
Los cubanos viven en el peor de los mundos. Trabajan, al igual que sus hermanos del resto de los países, para una economía de mercado, pero en función de sus salarios, prácticamente no tienen acceso a ese mismo mercado.
Quizás la escena más triste que encuentra quien visita la Isla, es ver a los bellos niños cubanos, sin juguetes. No con pocos juguetes. Sin juguetes. Es que los juguetes son prohibidos. Son artículos demasiado superfluos para un padre o una madre que ganan 18 dólares mensuales.
Los salarios de los trabajadores cubanos, comparados con los trabajadores del resto del mundo, siempre fueron bajos, pero como producto de las medidas económicas tomadas después de la revolución, el salario social era muy alto. El pueblo gastaba muy poco en alimentación porque los trabajadores comían gratuitamente en las empresas, los niños en las escuelas, y los productos básicos para la alimentación (y tambien para la limpieza) eran entregados por el gobierno, a precios simbólicos, por medio de la libreta de abastecimiento.
Hoy la realidad es la opuesta. Con la restauración de la economía de mercado, los salarios son más bajos que antes y una gran parte del salario social ya ha desaparecido o tiende a desaparecer. En el grueso de las empresas los comedores han sido cerrados, los nuevos planes del gobierno pretende acabar con el doble turno en las escuelas, y finalmente, la mayoría de los productos, que hacían parte de la libreta de abastecimiento, han sido eliminados, a la vez que se anuncia el fin de la propia libreta.
Como producto de la revolución se hizo una profunda reforma urbana que permitió a todos los cubanos, pagando una pequeña cantidad, tener garantizada su vivienda. A partir de allí era responsabilidad del gobierno cuidar del mantenimiento de las fachadas, y responsabilidad de los moradores de garantizar el mantenimiento de la parte interna. Sin embargo, en la actualidad (desde hace como mínimo dos décadas) ni el gobierno garantiza el mantenimiento de las fachadas ni los moradores, de los barrios obreros y populares, con sus 18 dólares de salario, tienen condiciones para garantizar el mantenimiento interno. El resultado son barrios enteros en donde las casas están llenas de vidrios rotos, goteras, filtración de agua, paredes y pisos semidestruidos, instalaciones eléctricas expuestas y en pésimas condiciones, agujeros en el lugar donde algún día hubo una puerta o una ventana, incluso casas, las más antiguas, que se derrumban por la falta de mantenimiento. De esta forma las condiciones de vida de esas familias de trabajadores cubanos son muy similares, o incluso peores, a las de las familias argentinas que habitan las “Villa Miseria” o las brasileras que habitan las “Favelas”
Pero no todo es miseria en Cuba. Existen barrios llenos de antiguas mansiones, muy bien conservadas, en donde viven los nuevos burgueses, los burócratas del gobierno y los representantes de las empresas extranjeras.                 Tambien existen villas militares con muy buenas viviendas, tan bien conservadas que, a pesar de ser antiguas, pareciera que hubiesen sido recién construidas. Existen millones de turistas extranjeros que llenan los hoteles, restaurantes y bares de la Habana y de otras ciudades, a los cuales el pueblo cubano no puede ni aproximarse, a no ser para ofrecer servicios sexuales o su bella música, para al final salir pidiendo, de mesa en mesa, una propina para poder comer, porque los artistas, que no se alimentan sólo del arte, no reciben ningún tipo de pago por su actuación.
A partir de la revolución, Cuba se transformó en el país más igualitario de América, pero hoy es exactamente lo contrario. La desigualdad social es tan chocante que crea, en los revolucionarios que visitan la isla, una mezcla de sorpresa, indignación y hasta malestar. Es triste escuchar de la boca de muchas personas de ese admirado pueblo cubano, culto, alegre y musical, frases tan chocantes como estas: “Cuando nos vestimos no comemos, y cuando comemos no nos vestimos” o “Los cubanos decimos que somos como los payasos: reímos por fuera y lloramos por dentro.”
Falsos argumentos
Quienes desde afuera de Cuba defienden el gobierno y el régimen castrista (adentro de Cuba es muy difícil encontrar alguien que lo haga), argumentan que el gobierno tuvo que abrir las puertas al capitalismo internacional para defender el “socialismo”, porque Cuba estaba aislada después del fin de la URSS y por lo tanto no tenía otra alternativa.
Este argumento es doblemente mentiroso. En primer lugar porque no es verdad que el gobierno cubano apeló al capitalismo para defender el socialismo. Apeló al capitalismo internacional para restaurar el capitalismo. No fue para defender el socialismo que se acabó con la eliminación de la propiedad estatal de los medios de producción, con la supresión del monopolio del comercio exterior y con el fin de planificación centralizada de la economía, de la misma manera que no es una medida socialista echar a la calle a más de un millón de trabajadores, o desabastecer las farmacias populares para que los trabajadores tengan que comprar los remedios en las farmacias de los hoteles internacionales.
En segundo lugar cabe preguntarse: ¿por qué Cuba estaba aislada cuando aún era un Estado obrero? ¿Fue por qué los trabajadores y los pueblos del resto del continente y del mundo no luchaban o no hacían revoluciones? No. No fue por eso, sino porque la dirección cubana llevó adelante la misma política que tuvieron las direcciones de la URSS, China, Alemania Oriental, etc: la coexistencia pacífica con el imperialismo, en lugar de revolución latinoamericana y mundial.
Como muestra más evidente de esa política está el caso de la Revolución Sandinista en Nicaragua. La dirección sandinista, después derrotar al ejército de Somoza y tomar el poder, se dirigió a Cuba para entrevistarse con Fidel Castro y este les dio el siguiente consejo: “No hagan de Nicaragua una nueva Cuba”. Es decir, no expropien ni a la burguesía nacional ni al imperialismo. Y ahí está los resultados. Nicaragua actualmente, dirigida por el ex comandante guerrillero y actual multimillonario Daniel Ortega, es no sólo un Estado capitalista, sino uno de los países del mundo en donde reina la mayor desigualdad social.
Fue justamente esa política, de coexistencia pacífica con el imperialismo en un mundo dominado por él, la que llevó a la crisis a todas las economías de los ex Estados obreros, y a todas las burocracias gobernantes a buscar, a fines de la década del ‘80, el apoyo de las potencias imperialistas para salir de esa crisis. No sólo en la forma de créditos, como lo habían hecho unos años atrás, sino con el restablecimiento de los derechos del capital para superexplotar a los trabajadores de esos Estados. Cuba, por ser dirigida por una burocracia, con intereses muy diferentes a los de los trabajadores de ese país, no fue ni podía ser una excepción.
La “democracia” en Cuba
Los defensores del gobierno cubano, de fuera de Cuba, dicen que en ese país hay democracia. Que es verdad que no hay democracia para los gusanos pero que hay democracia para los trabajadores y para el pueblo.
Dentro de Cuba nadie dice eso porque quien lo hiciese estaría arriesgado, en el mejor de los casos, recibir como respuesta una sonora carcajada. Los que dicen que en Cuba hay democracia para los trabajadores tendrían que decir: ¿qué organismo de los trabajadores votó el salario de 18 dólares? ¿qué organismo votó que había que echar a la calle a un millón trescientos mil trabajadores? ¿qué organismo de los trabajadores votó que los cubanos no pueden leer ningún periódico?, a no ser que sea Granma, el órgano oficial del Partido Comunista. ¿Qué organismo de los trabajadores votó que el pueblo cubano no puede acceder a Internet?
Pero sobre este tema de la democracia obrera tambien es necesario decir la verdad, por cruda que ella sea. Y la verdad es que nunca hubo democracia para los obreros y el pueblo cubano, ni siquiera en los momentos dorados de la revolución, cuando estaban expropiando a los capitalistas y al imperialismo, y eso explica mucho de lo que está ocurriendo en la actualidad.
Cuba era un Estado obrero porque a partir de la expropiación de la burguesía fue eliminado el derecho del capital a explotar a los trabajadores, pero en Cuba nunca fueron los trabajadores, por medio de sus organismos, quienes controlaron los destinos de ese país.
Lo que existía y existe en Cuba es un régimen idéntico al que existía en la ex-URSS y al que existe en China: un régimen basado en un partido único, el Partido Comunista, apoyado en las Fuerzas Armadas. Pero en realidad sería equivocado afirmar que el Partido Comunista dirigía o dirige Cuba. Quien está al frente del Estado cubano es un pequeño grupo en torno a Fidel y Raúl Castro, porque para que el Partido Comunista pudiese dirigir tendría que tener algún tipo de democracia interna y eso no existe. El partido Comunista Cubano prácticamente no realiza congresos. Ahora, en el mes de abril, van a realizar uno, después de 16 años, pero en realidad ese “Congreso” será una reunión de burócratas, pues los delegados, según informa Granma, serán elegidos por un plenario de secretarios generales.
La restauración del capitalismo en la Isla, combinada con la total falta de democracia, ha dado como resultado la existencia de una dictadura muy similar a las peores y más sanguinarias dictaduras del mundo. En realidad, en algunos aspectos, se trata de una dictadura mucho peor que aquellas. Por ejemplo, durante la dictadura de Mubarak, en Egipto, había algunos partidos legales de oposición, había varios diarios sometidos a la censura, pero había. Había pleno acceso a Internet y había algunos pocos sindicatos independientes. Todo esto es impensable en Cuba.
Se podría argumentar, en contra de lo que decimos, que en aquellas dictaduras, de Mubarak en Egipto, Pinochet en Chile o de Videla en Argentina, habían miles de presos políticos, de secuestrados, torturados y asesinados y que eso no existe en Cuba. Eso es verdad. ¿Pero qué va a pasar en Cuba cuando surjan las huelgas, las movilizaciones, grupos guerrilleros, y enfrentamientos con la policía, como ocurrió en aquellos países? ¿Qué va hacer la dictadura cubana? ¿se va a retirar del poder? ¿va a abandonar sus fabulosos privilegios conseguidos con la restauración del capitalismo?, o va a reprimir violentamente las acciones de las masas cuando estas cuestiones esos privilegios.
Para dar sólo una muestra de lo que puede suceder, veamos lo que está pasando en Libia. En ese país, al igual que en el resto de los países árabes, las masas salieron a movilizarse contra la miseria y contra el dictador, el coronel Gadafi. Frente a esa realidad Gadafi, al igual que la dirección cubana en el pasado, tuvo serios enfrentamientos con el imperialismo (hoy es su socio), pero hoy está reprimiendo sangrientamente esas movilizaciones a tal punto que ha provocado una guerra civil. ¿De qué lado se ha puesto Fidel Castro en esta guerra? Del lado del genocida Gadafi.
No es la primera vez que Fidel adopta una posición de este tipo. Cuando en 1967 los tanques soviéticos aplastaron la revolución checoslovaca contra la burocracia (la cual acabó llevando ese país a la restauración del capitalismo), Fidel se puso del lado de los tanques soviéticos contra los trabajadores y el pueblo de Checoeslovaquia. Pero en este caso, frente a la guerra civil en Libia,  no se trata solamente de una nueva posición equivocada. Se trata de una amenaza a las futuras e inevitables movilizaciones de las masas en Cuba.
Fidel ha dicho que no es el pueblo libio quien está queriendo derrocar a Gadafi, sino el imperialismo. Para eso usa como argumento los bombardeos de la OTAN y de los Estados Unidos, ocultando el hecho de que el imperialismo lo que quiere es retomar el control del país (del petróleo), cosa que fue cuestionado, no por Gadafi, sino por las masas insurrectas que se levantaron contra él.  
Al colocarse del lado de Kadafi, Fidel   no sólo está anunciando que va a hacer lo mismo que él,   en su país, cuando las masas cuestionen su poder, sino que ya está adelantando los argumentos que va a usar para justificar la represión contra los trabajadores y la juventud. Va a decir que todo es obra de los gusanos y de la CIA.
¿No había ni hay otro camino?
No es verdad que Cuba no tenía o no tiene otra alternativa distinta a caer en los brazos del capitalismo mundial. Los impresionantes recursos que brinda la industria turística, la producción y las reservas de níquel, la producción de azúcar, de café y de tabaco, si estuviesen nuevamente en manos del Estado, y si el Estado funcionase nuevamente con base en una economía planificada, sería suficiente, como mínimo, para que los cubanos tuviesen acceso a los alimentos y a los medicamentos.
Claro que por más que expropie a la nueva burguesía nacional y a las empresas imperialistas, sería imposible que Cuba, en forma aislada, supere a los países capitalistas de la región y ni que hablar de las grandes potencias imperialistas. ¿Pero por qué Cuba, si expropia nuevamente al capitalismo, tendría que seguir aislada? Si explotaran decenas de revoluciones en todo el mundo contra el capitalismo. ¿Qué pasaría si la dirección cubana apoyase esas revoluciones para que triunfaran? Cuba no quedaría aislada. Por ejemplo, en Libia las masas están llevando a cabo una revolución armada contra el dictador Gadafi, muy similar a la que los cubanos llevaron adelante a fines de la década del ‘50 contra el dictador Batista. ¿Qué pasaría si la dirección cubana apoyase esa revolución? Las posibilidades de victoria serían muy superiores, y de esa forma Cuba quedaría cada vez menos aislada. Pero lamentablemente desde hace muchos años la dirección cubana no quiere nuevas cubas, por eso estuvo en contra de la expropiación de la burguesía en Nicaragua y en El Salvador, y ahora está en contra de la expropiación de los fabulosos bienes del Coronel Gadafi. Peor aún, en este caso está a favor del genocida.
No es verdad que Cuba no tenía otro camino distinto a abrazar el capitalismo. Quien no tenía otro camino es la dirección cubana por no haber defendido, desde hace décadas, el camino de la revolución internacional y sí el de la coexistencia con el capitalismo.
Rodear de solidaridad a los trabajadores y al pueblo cubano
Llamamos a los obreros, a los campesinos, a los estudiantes y a los intelectuales, de América Latina y del mundo, a ser solidarios con un pueblo cubano que está aguantando hambre,  soportando una brutal dictadura y que está siendo amenazado de ser masacrado cuando comience a levantarse contra sus explotadores y opresores.
Esa solidaridad debe comenzar por conocer y divulgar lo que realmente pasa en Cuba. Ese conocimiento será una barrera importante para evitar que se acuse de agentes de la CIA a los futuros luchadores cubanos y con ese pretexto sean golpeados, encarcelados o fusilados como está haciendo el amigo de los hermanos Castro, el coronel Gadafi, en Libia.
Extendemos este llamado al conjunto de las direcciones de las organizaciones de izquierda, inclusive a aquellas que son defensoras del actual régimen. Lo hacemos porque creemos que estas organizaciones, que están siendo cómplices de la brutal explotación a las que están siendo sometidos los trabajadores cubanos, aún no han manchado sus manos con la sangre de esos mismos trabajadores.
Llamamos en especial a los miles de activistas honestos que en toda parte del mundo, sin conocer bien la realidad cubana, creen que Cuba es el bastión del socialismo.
Puede ser que no confíen en lo que decimos, porque aunque siempre estuvimos del lado de la revolución cubana, nunca defendimos al régimen de los hermanos Castro. Pero los llamamos a que se informen por sus propios medios y que, si fuese posible, viajen a Cuba para ver cómo viven y qué piensan los trabajadores y el pueblo cubano, para así verificar si lo que estamos diciendo en esta declaración corresponde a la verdad o no. A partir de allí lo único que les pedimos es que cuenten la verdad a sus compañeros de trabajo o estudio.
El régimen cubano está manchando las gloriosas banderas del socialismo
Quizás lo más nefasto de todo lo que ocurre en Cuba es el hecho de que el gobierno justifica todo su proyecto contrarrevolucionario (restauración del capitalismo por medio de una brutal dictadura) en nombre del socialismo, porque eso provoca estragos en la conciencia de las masas, en primer lugar de las propias masas cubanas.
En Cuba queda muy poco, casi nada, de la revolución. La revolución ahora solo se la puede encontrar en los museos, y sus símbolos: los retratos del Che, de Fidel y de Camilo Cienfuegos, se han transformado en suvenires, pero sólo para los turistas porque por más que se busque y rebusque, en Cuba es prácticamente imposible encontrar a un joven cubano con una camiseta con el retrato del Che Guevara, con una bandera cubana y ni que hablar del retrato de Fidel.
Los cubanos, de esta forma, muestran, no solo por lo que dicen, a toda hora y en todo momento, sino en sus propias vestimentas, que no quieren saber nada del gobierno, pero junto con esto, la nefasta política del gobierno y del Partido Comunista hace que muchos se alejen no sólo del gobierno sino del socialismo, porque es inevitable que, lamentablemente, muchos piensen: “si esto es el socialismo, yo no soy socialista,” o peor aún, que digan: “si esto es socialismo, estoy a favor del capitalismo”.
Sin embargo no tenemos derecho a ser pesimistas. Las revoluciones que derrumbaron las dictaduras de los partidos comunistas del Este europeo, las movilizaciones de masas de Europa y la revolución árabe, no nos dan ese derecho, tampoco en Cuba, porque si bien es verdad que la Revolución del ‘59 sólo se la puede encontrar en los museos, tambien es verdad que una nueva y poderosa revolución, contra el actual régimen dictatorial y restauracionista, se está gestando. Por ahora se expresa en descontento contra la dictadura, pero no va a pasar mucho tiempo para que ese descontento, que ya se está transformando en muchos sectores en odio, se transforme en acción, y cuando esto ocurra se va a entender por qué los cubanos tienen tanto orgullo de su gente y de su país, a pesar de las humillaciones diarias a que son sometidos.
Comité Ejecutivo Internacional de la LIT-CI (Liga Internacional de los Trabajadores – IV Internacional) São Paulo, 19 de marzo de 2011

24 de abril de 2011

Señales y no de humo.

Hay días en que uno amanece atravesado. Hoy es un día de esos, encima domingo. Levantarse un domingo a las 6:00 am para trabajar puede doler. Hoy es un domingo de esos. De regreso de los sitios a los que tengo que ir siempre vengo disfrutando de la carretera y cualquier música que esté en la radio, me da igual. Ese rato conmigo solo es un aliciente al terrible día. Soñar es mi entretenimiento preferido, recordar también.
Me doy cuenta cuan lejos estoy de mi casa, mi casa de verdad, donde nací. Increible que aun no haya echado el ancla, no he quemado naves. Mi nave está ahí, latente, esperando algún día volver. Feas palabras para quien lleva más de diez años fuera y no tiene ni un ladrillo. Entonces sucedió lo imprevisible. Soy escéptico pero hoy me llovieron las señales. Primero estaba pensando en mi casa y me surge en mi camino improvisado un cartel con el nombre del barrio donde nací y después me crucé con otra sorpresa que no cuento, dejo imágenes. Son señales creo. Algo tiene que pasar.
Cadillac Seville 1959 en Madrid.